La importancia de cuidar nuestros suelos agrícolas

*Por Jaime Duhart  Aillón

Tantas verduras en el campo. Foto: Wirestock – Freepik.es

El 27 de julio la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) publicó un informe titulado “Salvar nuestros suelos de todas las maneras terrenales posibles”.

Este documento señala que el nivel de erosión de los suelos agrícolas planetarios es tal, que cada cinco segundos alcanza el equivalente de una cancha de fútbol, al tiempo que para producir unos pocos centímetros de capa superficial del suelo se necesitan mil años. Agrega que, si se mantiene esta tendencia, para el año 2050 se habrá degradado el 90% de todas las tierras aptas para la agricultura, dejando al planeta sin su principal fuente de alimentos.

El informe también destaca que, además de acelerar el cambio climático y poner en peligro nuestro ecosistema, la degradación de los suelos agrícolas implica una grave amenaza para la seguridad alimentaria mundial, pues el 95% de los alimentos que consumimos depende de ellos.

Como ejemplos para enfrentar esta situación, el reporte presenta cinco logros de la Alianza Mundial sobre los Suelos (AMS) de la FAO, la que en los últimos diez años colaboró con diversos países y unos 500 asociados; red que sigue creciendo con el objetivo de fomentar la gestión sostenible y crear una gobernanza de los suelos agrícolas a escala mundial, para detener su degradación y mejorar su gestión.

1. Avanzar en la colaboración con cada país para recarbonizar los suelos

La AMS se asocia con países a través del Programa Mecanismo para la Reconstitución del Carbono Orgánico de los Suelos del Mundo (RECSOIL), que se centra en la recarbonización de los suelos mediante prácticas como el uso de cultivos de cobertura, la rotación de cultivos y la agroforestería. Junto con promover la salud de los suelos, estas prácticas mejoran la seguridad alimentaria y los ingresos de los agricultores.

El programa RECSOIL se ocupa tanto del almacenamiento del carbono como de la mitigación de los gases de efecto invernadero (GEI).

Actualmente Costa Rica y México están participando en un proyecto piloto que incentiva la adopción de una gestión sostenible de los suelos, capacitando a los agricultores en buenas prácticas y, al mismo tiempo, realizando un seguimiento de sus tierras para evaluar la salud del suelo y la prestación de servicios ecosistémicos.

2.  La cartografía de los suelos del mundo

Entre los productos y servicios de punta que ha desarrollado la AMS está la cartografía digital del suelo. Ésta muestra las condiciones del suelo para que países e instituciones nacionales utilicen sus propias capacidades y tomen decisiones basadas en datos objetivos para gestionar la degradación del suelo.

Para enfocarse en determinadas amenazas a los suelos señaladas por los países, junto a ellos la AMS ha elaborado hasta ahora cuatro mapas mundiales basados en datos terrestres de todo el mundo y que apuntan a determinadas amenazas:

a. Mapa de los suelos mundiales contaminados por sales

b. Mapa mundial del posible almacenamiento del carbono orgánico del suelo

c. Mapa sobre el carbono orgánico del suelo

d. Mapa mundial de distribución de suelos negros

3. Crear capacidad y educar en materia de suelos

Hasta ahora la AMS ha capacitado a más de 7.000 expertos nacionales en más de 170 países, disminuyendo así la brecha digital y mejorando las capacidades nacionales en gestión de datos de los suelos, cartografía, modelado y análisis de los suelos, proporcionando también directrices y apoyo técnico

La AMS facilita siete redes técnicas, una de las cuales es la Red Mundial de Laboratorios de Suelos (GLOSOLAN), creada en 2017, la que fomenta las capacidades para producir datos fiables sobre los suelos armonizando los métodos, las unidades y la información sobre el análisis de éstos.

A través de su iniciativa en materia de espectroscopia de suelos, GLOSOLAN integra sistemas rápidos y eficaces para medir las propiedades de los suelos. Actualmente más de 850 laboratorios de 152 países son miembros activos de esta red.

4. Sensibilizar a la opinión pública mundial y comprometer a los jóvenes

La AMS ha sensibilizado en materia de suelos y aumentado la participación y el apoyo a escala mundial, mediante campañas que celebra cada año en el Día Mundial del Suelo (5 de diciembre).

Además, ha logrado que miles de millones de ciudadanos participen en conversaciones de redes sociales, proporcionando también materiales de información como hojas de datos e infografías.

Para comprometer al público joven con la importancia de las instituciones del suelo y la urgencia de proteger su biodiversidad, en 2020 la AMS lanzó el Concurso de Libros Infantiles sobre la Biodiversidad del Suelo, recibiendo 80 libros desde más de 60 países. Los 10 mejores relatos fueros publicados en la colección El Mundo Mágico de la Biodiversidad del Suelo

5. Conformar las políticas gubernamentales e impulsar la adopción de medidas

Para dar forma a políticas inclusivas y mejorar la gobernanza del suelo, la AMS colabora con los gobiernos y los responsables de la formulación de políticas para mejorar la capacidad de gestión sostenible de los suelos para las generaciones futuras.

Su papel ha sido vital en la elaboración de los siguientes instrumentos normativos:

a. Carta Mundial de los Suelos

b. Directrices voluntarias para la gestión sostenible de los suelos

c. Código Internacional de conducta para el uso y manejo de fertilizantes

La AMS termina diciendo que ella encabeza la misión de mejorar la gestión de suelos y sensibilizar en temas relacionados con los suelos, ¡pero todos tenemos un papel que desempeñar al respecto!

*Jaime Duhart  Aillón es economista

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