“En la Administración Pública uno tiene que ser ingenioso, pero también audaz”

Hasta el 28 de junio, Dino Lotito llevaba acho años aportando a la comuna desde un espacio en el Concejo Municipal. Aquel día domingo asumió el gran desafío de liderar Santo Domingo desde el máximo cargo comunal. Este ingeniero comercial, ampliamente conocido por la ferretería que lleva el apellido familiar, enfatiza que su sello será desarrollar “una administración integral para la comuna”*.

A poco menos de tres semanas de que el 28 de junio asumiera el cargo, Dino Lotito ya preparaba la asunción del cargo para el cual fue electo en las pasadas elecciones del 15 y 16 de mayo. El hasta entonces concejal comentaba relajadamente que el proceso de traspaso de mando marchaba según lo planeado y que no esperaba inconveniente alguno; esto, no sólo porque hay sintonía con la tendencia política con su predecesor, Fernando Rodríguez, sino porque también había participado activamente en las dos últimas administraciones de Santo Domingo desde su puesto en el Concejo Municipal.

El camino, sin embargo, no fue corto ni fácil. A finales del año pasado realizó una ardua campaña de cara a las primarias de noviembre; tras ganar dicha instancia, continuó la búsqueda de votos, y no paró hasta el jueves previo a los comicios. “Creo que el mayor alivio el día lunes después de las elecciones fue, para la familia, el ‘no tenemos que salir a hacer campaña’”, comenta riendo el ingeniero comercial de 49 años, padre de tres hijos, quien se sincera al comentar que, de haber perdido la contienda, no tenía un plan B en política. Simplemente continuaría administrando su comercio, la conocida Ferretería Lotito. “Uno tiene que entender que esto no es eterno. De hecho, de no haber ido por la alcaldía, este iba a ser mi último ciclo como concejal. Ya lo había entregado todo (como edil), e iba a traspasar el cargo a la persona que siguiera. No tenía más proyección”, añade.

Este declarado fan de Top Gun y devorador del contenido de Netflix cuando el tiempo se lo permite, ingresó al servicio público casi por casualidad. En su calidad de comerciante, comenzó a participar activamente en el Consejo de la Sociedad Civil comunal; fue ahí donde tuvo sus primeros acercamientos al teje y maneje del municipio. Luego, a través de un familiar, se afilió a Renovación Nacional y obtuvo su primera victoria por votación popular al resultar electo concejal. Finalizado dicho período, Lotito decidió ir por otros cuatro años al considerar que no había concretado todo lo que se había propuesto.

Asegura que su eslogan de campaña, “Lotito Siempre”, reflejó la amplia disponibilidad que tuvo para atender a los vecinos cuando fue concejal. “La exigencia (del cargo) es ir al menos tres veces al mes al concejo, y las comisiones que se hacen. Depende de ti el push. (Pero) en la ferretería pasaba atendiendo a ciudadanos. Por lo general, estaba siempre disponible y trataba de ser ejecutivo. ¿En qué sentido? Si alguien se quería juntar conmigo, les decía que me dijeran altiro qué necesitaban, y lo resolvía por correo, WhatsApp, y (una vez listo), les avisaba. Trataba de ser práctico en la medida de lo posible; no me gusta el tema de dilatar las cosas. Fui a muchas lotas, me invitaban a eventos… y bueno, justamente por eso, la misma gente decía “usted siempre está aquí”, “siempre viene”, entonces dije, la gente atribuye eso como algo positivo, me reconocen eso. Entonces, pongámoslo como un mensaje”.

Este piloto aficionado quedurante un quinquenio dirigió el Club Aéreo de Santo Domingo tiene claro que ser alcalde es “24/7”. “Hay que hacerlo bien, no perder el foco, tratar de salir adelante con las cosas que uno cree que son importantes, que la ciudadanía cree que son importantes. Mi interés es hacerlo lo mejor posible”.

¿Cuál será el sello de su administración?

-Una administración integral en la comuna. Muchas veces se hace alusión a Santo Domingo como un balneario, pero la verdad es que tenemos una vasta extensión territorial; tenemos 530 km2, somos la comuna más grande de la provincia, (pero eso) no se nota porque somos pocos habitantes. La población está muy dispersa. Eso implica que tenemos que llegar a todas partes en salud, educación, seguridad, en servicios municipales. Esa es la idea principal, llegar a todas partes, tener un punto intermedio donde podamos contar con servicios de los que la parte urbana también carece: no tenemos banco, no tenemos notaría, no tenemos registro civil. (Necesitamos), por ejemplo, que la posta se convierta en un Centro Médico o Consultorio, que tengamos otro Cuartel de Bomberos y otra ambulancia, pues solo tenemos una; incluso seguridad, porque también está concentrada la seguridad en un extremo de la comuna

¿Cómo va el emprendimiento local?

-La Cámara de Comercio es más o menos nueva (y) han aparecido muchos emprendimientos, a los cuales hay que apoyar. Y, ahí, volvemos al tema servicios. Si como emprendedor eres capaz de generar un servicio acá, estás ayudando a la comuna porque se está generando una solución que evita el desplazarse a otra comuna. Y se crea un incentivo, un círculo virtuoso para que la persona gane aquí, gaste aquí y, de paso, beneficie a otro emprendedor.

¿Cómo es la zona rural de Santo Domingo?

-Existe la parte urbana y la parte rural, que era el concepto de campo agrícola, pero en realidad no es así hoy en día; ha disminuido mucho la producción agrícola porque ella dependía de las lluvias. Hay algunas excepciones, pero no son la mayoría.  Hoy en día mucha gente ha vendido y quienes llegan, también demandan servicios. Entonces, tenemos esas dos realidades, la parte rural tradicional y la parte rural que se ha convertido en parcelas de agrado.

¿Cuánto ha aumentado la población producto de la pandemia? ¿Cuánta segunda vivienda pasó a ser la primera?

-No tengo el número exacto, pero calculo que unas 2.000 personas, en su mayoría adultos mayores. El flujo de temporada sigue de todas maneras. El estallido social generó que mucha gente se viniera, después el tema de la pandemia. El teletrabajo también lo ha posibilitado. Algunos dejan a la familia, trabajan en Santiago, y se vienen el fin de semana. Así, (Santo Domingo) se ha convertido en una alternativa de vivienda permanente, pero generalmente tendiente al adulto mayor, más que a las familias; todavía la educación es una limitante, porque la oferta de colegios no es muy alta.

¿Pero debiera haber un plan de corto plazo quizás para comenzar a abastecer a estas 2.000 personas extras? La municipalidad va a traer más servicios…

-Eso es una gestión. No es automático. Por eso que las nuevas dependencias municipales que van a existir van a permitir que podamos traer estos servicios, por lo menos el Registro Civil, banco o algo parecido, y puede ser notaría, quizás no todos los días, pero algunos días de la semana, y también poder contar, como decía, con servicios en la parte rural. También quizás incentivar que se establezcan, quizás a través de un convenio público-privado, por ejemplo, consultas médicas en la comuna. El sistema público da lo básico, pero si quieres una consulta de especialidad y no quieres que te den una interconsulta porque se demora mucho, no hay alternativas.

MEDIOAMBIENTE

Una de sus propuestas de campaña tiene que ver con el medioambiente, ¿cómo está Santo Domingo en este aspecto? ¿Cómo va con el reciclaje, por ejemplo?

-El tema está muy avanzado, pero falta todavía más compromiso de la comunidad y ahí creo que falta más educación. Por ejemplo, hoy día tenemos recolección separada de residuos, pasto y ramas; los dos últimos no van al relleno sanitario, sino a una planta donde se hace un tratamiento a todo lo orgánico; a domicilio también se puede pedir que se retiren los residuos que se reciclan, plásticos, botellas, cartón y latas; los vidrios no, hay que ir a dejarlos a los puntos de reciclaje por un tema de seguridad. Entonces, está la opción de que retiren de mi casa las cosas que quiero reciclar y está la opción de ir a los puntos limpios; además recibimos aceite usado. Es harto, y lo retiran de tu casa, no tienes que hacer más esfuerzo que pasar la bolsa.

Pero, curiosamente la gente que más recicla es la de segunda vivienda. Es un fenómeno que se da. A nuestra gente local falta que den un pasito más, y creo que ahí hay que aplicar educación, porque creo que la gente tiene interés.

La basura va a un relleno sanitario en Valparaíso. Así, se paga a quien retira la basura, después al camión que la traslada a Valparaíso; ahí se paga por tonelada para dejar los residuos. Entonces, en la medida en que se reduce la cantidad de basura, obviamente se paga menos. Ojalá la gente redujera el consumo y es ahí donde hay que hacer campaña.

Además de más educación, ¿qué otros desafíos quedan en la materia?

-Aumentar el reciclaje. No hemos enfrentado la basura electrónica ni los “cachureos” -la típica lavadora que está mala, por ejemplo- y al final, qué es lo que hace la gente, la deja afuera de su casa, que no debiera. Entonces, la idea encontrar alguna forma para que el municipio haga algo para retirarlos, incluso los escombros, porque el residuo del cual uno no se hace cargo termina en cualquier lado. Incluso los escombros.

También se puede apoyar alguna iniciativa que realice otro tipo de reciclaje… por ejemplo, alguien que reciba la ropa y la pueda reutilizar, o hacer como una feria del reciclaje, y que la gente lleve las cosas que ya no ocupa, que las venda; así se incentiva la reutilización.

Y sobre energías renovables…

-Tenemos que buscar algún fondo, si es que existe, que nos apoye para lograr que vecinos puedan implementar energías renovables en sus hogares. El municipio también puede encaminarse en esa dirección… se hizo en el colegio People, que tiene paneles solares y funcionan; (de hecho) se redujo el consumo. Nosotros tenemos un auto eléctrico y pienso que ojalá se pueda avanzar en esa línea.

El puente Lo Gallardo, con una pista en cada sentido, es una especie de istmo para Santo Domingo. Cualquier circunstancia que interrumpa su circulación aísla a la comuna. ¿Se trabaja alguna alternativa para evitar dicha situación? En su programa se planteó extender la conectividad comunal…

-Sí, construir otro puente. Es un proyecto que con el alcalde Rodríguez trabajamos mucho, especialmente por el aumento del flujo de camiones de carga hacia el puerto. Hace 2-3 años, el tránsito era insostenible, al punto que no permitía pasar a vehículos de emergencia, asumiendo que el único hospital que tenemos está allá (en San Antonio). Empezamos a gestionar con el MOP la posibilidad de un segundo puente. Primero planteamos la construcción de un puente nuevo y, al final, se hizo un mejoramiento para aumentar vida útil del existente y se construirá otro paralelo; ese proyecto está aprobado, de hecho, va a comenzar el segundo semestre de este año, y eso va a permitir que no estemos aislados en caso de cualquier cosa.

Paralelamente, en la Carretera de la Fruta, se planea construir un baipás que conecte Las Brisas con San Juan; así los camiones se irán directamente al Puerto y no transitarán mayoritariamente por la comuna, o por lo menos no con la regularidad que hay hoy en día. Ese proyecto también está licitado y está pensado para tres años más.

SELLO CIUDADANO

Para Dino Lotito, cuando la burocracia estatal no da soluciones los requerimientos, hay que tomar decisiones propias. Así, “en la administración pública uno tiene que ser ingenioso, pero también audaz”, enfatiza. Cita como ejemplos la creación de seguridad comunal en Las Condes o la farmacia popular de Recoleta, dos iniciativas que partieron en respuesta a problemáticas locales y que hoy se han extendido por todo el país.

Siguiendo esa línea y observando experiencias de otras comunas, en Santo Domingo, comenta, se abrió un centro de rescate animal. “Creo importante detectar dificultadas en las que se pueda avanzar. En ese sentido, por ejemplo, una de las cosas de las que me di cuenta durante la campaña es la defectuosa conectividad de internet en gran parte de la comuna. Hoy día este servicio ya no es un lujo. Es una necesidad. ¿Qué hacemos entonces? Hay que plantearse esos desafíos. (…) puedes innovar en cosas que nadie ha hecho y no tener por qué esperar que otro lo haga”, afirma.

Además del Centro de Rescate, ¿qué otras iniciativas alcanzadas durante sus dos períodos como concejal lo enorgullecen?

-El Santuario de la Naturaleza. No lo hice solo, pero participé mucho porque me interesaba que eso saliera.

¿Qué hay de la participación ciudadana?

-A mí me interesa mucho. En general, el balneario exige tranquilidad, que los senderos estén en buen estado, ciclovías… algunos quieren restaurantes, otros quizás que el borde costero esté un poco más bonito, pero no exige mucho. Pero sí, (los ciudadanos exigen) hacerlos participar. Eso es importante. Cuando la gente no participa, tiene altiro una postura dura porque nadie le preguntó al respecto. Uno puede hacer un proyecto el “descueve”, pero si no te hacen participar…

Por ejemplo, cuando haces una ciclovía se van a eliminar estacionamientos y eso la gente le va a afectar. Entonces, mejor que participemos todos (en el proyecto), busquemos la mejor manera de que la gente asuma que va a perder estacionamientos, pero va a ganar en ciclovías, y que vote la mayoría. Y ese proyecto lo hacemos. Hoy tenemos el trayecto en la playa, pero también sería rico tener uno desde la carretera, por Santa Teresa un tramo, que baje a la playa, que dé la vuelta, que esté todo conectado para que cumpla las dos funciones: de traslado y recreativo, y que sean seguras. En este tipo de cosas tenemos que involucrar a las personas.

¿Qué destacaría de Santo Domingo?

-Ese carácter (vivible), que tiene la comuna, hay que cuidarlo. Tengamos servicios, un Centro Médico, un Centro Cultural -que está pensado instalar en el edificio antiguo municipal que va a quedar-, pero sin perder la tranquilidad residencial de Santo Domingo. Eso se puede mantener. Yo cero sintonía con los malls, ojalá sea puro comercio local. Claro no va a faltar que llegue una tienda grande, pero (que se instale) bien lejitos, que no moleste mucho, en la ciudad no.

De hecho, ojalá que la dinámica interna (del nuevo Edificio Consistorial) sea para que la gente se sienta bien atendida; esa es su importancia es esa, más que los fierros. Que su disposición sea cómoda, que te atiendan bien, que sea acogedor, que para los funcionarios también sea cómodo, que al final no perdamos ese carácter que tiene la comuna.

¿Tendrán que realizar algún reacomodo en el edificio por el aforo y el distanciamiento social?

-(El tamaño de las oficinas), imposible. Pero lo que sí se puede hacer ahí es que no vengan todos a trabajar al mismo tiempo, eso se verá con el prevencionista de riesgo en su momento, de acuerdo a la etapa que estemos. Pero creo que la pandemia es para largo y he asumido que vamos a tener que convivir con esto por mucho tiempo, por lo tanto, todo lo que se haga tiene que ser pensado así, por lo menos de aquí a dos años más. Es una realidad. No paralizarnos, sino que adaptarnos. Lo bueno de la comuna es que no tenemos centros de congestión.

Pero las personas que viven en Santo Domingo igual hacen filas, por ejemplo, en los centros médicos de San Antonio…

-Pero ojo que aquí tenemos urgencias, incluso el fin de semana, pero no es 24 horas, y eso es lo que también queremos tratar de cambiar: tener un servicio de urgencias 24 horas.

A la comuna se han venido a vivir muchos adultos mayores, que ya están medio jubilados, y son médicos, abogados, arquitectos y quieren ayudar. La municipalidad tiene que trabajar con este grupo de personas, con mucha experiencia. Hoy no está la institucionalidad (para hacerlo), pero hay que crear alguna manera, una figura. No sé, algún Club de Amigos de Santo Domingo, porque si te están ofreciendo ayuda desinteresada hay que darle un lugar, un espacio, no hay que desecharla. SDV

*Esta entrevista se realizó semanas antes de la asunción del cargo.

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